Tres años pasaron y se hacen notar.
Tentada por borrar las entradas escritas, opte por escribir una nueva. Ya que no puedo resetear mi memoria encontré que no sería justo borrar lo escrito.
Debo aceptar que me incomoda leer lo antes escrito, sobre todo porque me leía muy enamorada. Supongo que se sobreentiende que se acabo el amor, o por lo menos ese amor.
Creo que deje de escribir por mucho tiempo porque también deje de sentir y si un blog se llama sentir es un poco difícil escribir en el. Y bueno quizás es solo una vil excusa porque pude cambiarle el nombre (como lo hice hoy) pero la verdad no quería escribir sobre el no sentir.
Por ende mi meta es volver a sentir y ha sido una gran proceso para mi (autoanálisis y análisis). No digo que lo he logrado! pero si ha sido extraño empezar a tener esos pequeños destellos de sentimientos. Pero sobre todo algo que se apoderó de mí fue mi querida ambivalencia....
¿Volver a Sentir?
lunes, 14 de noviembre de 2011
lunes, 14 de abril de 2008
miércoles, 27 de febrero de 2008

y entonces se supone q trabajo?
dolor de cabeza mm si un poco de nauseas ... efectos del alcohol..
Sentada frente una computadora leyendo un seminario de grafismo con relacion al psicoanalisis para no kedarme dormida y con un archivo del trabajo minimisado (por si pasa la jefa)
Dos días mas a en esta oficina "trabajando" y se acabo las sonrisas falsas y la voz fingida de "Marketing Buenos Dias" en el telefono
Cuatro dias mas para irme de mi pais, de mi casa, para no ver a mis amigos y mi familia en nose cuanto tiempo mas, cuatro dias para volver a estudiar y limpiar. Y a pesar de eso son los cuatro dias mas esperados, son los cuatro dias para mi "independecia", mi espacio, cuatro dias para volver a trabajar en mis sueños, para iniciar proyectos, oposiciones, discusiones y psicoanalisis.
Y sobre todo cuatro dias para verlo a El.
Pastillas para el dolor de cabeza... agua para limpiar el organismo y seguire "trabajando".
martes, 23 de octubre de 2007
el viaje...

Recuerdo un pueblo triste y una noche de frío
y las iluminadas ventanillas de un tren.
Y aquel tren que partía se llevaba algo mío,
ya no recuerdo cuando, ya no recuerdo quien.
Pero sí que fue un viaje para toda la vida
y que el último gesto, fue un gesto de desdén,
porque dejó olvidado su amor sin despedida
igual que una maleta tirada en el andén.
Y así, mi amor inútil, con su inútil reproche,
se acurrucó en su olvido, que fue inútil también.
Como esos pueblos tristes, donde llueve de noche,
como esos pueblos tristes, donde no para el tren.
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